Las investigaciones sobre enfoques de aprendizaje han logrado
establecer entre los estudiosos un corpus terminológico y conceptual que
ha dado lugar a una nueva área de investigación denominada modelo SAL
(Student Approaches to Learning). Esta línea de investigación mezcla el
estudio del contexto educativo, la percepción de los estudiantes y la
metodología de la psicología cognitiva. Marton y Säljö fueron los
primeros en acuñar los términos enfoque profundo y superficial del
aprendizaje. El término superficial lo utilizaron para referirse a
aquellos estudiantes que tenían una concepción reproductora del
aprendizaje y el término profundo lo utilizaron para referirse a los
estudiantes que mostraban un mayor interés por el significado de lo que
aprendían y cuyo objetivo era comprender. La psicología cognitiva ha
contribuido al desarrollo de la investigación sobre enfoques al entender
que el estudiante no es un ser pasivo que almacena información sino que
es un agente activo del aprendizaje; que construye nuevos conocimientos
a partir de lo que conoce, etc.
Las corrientes en el estudio del aprendizaje se han agrupado en torno a dos orientaciones:
- La orientación cuantitativa:
- perspectiva conductiva
- perspectiva cognitivista
- La orientación cualitativa:
-
- estilos de aprendizaje
- enfoques de aprendizaje
Dentro de la orientación cualitativa se diferencian dos líneas de
investigación: los estilos y los enfoques de aprendizaje. Los segundos
se sitúan dentro del paradigma del procesamiento de la información,
aunque con un planteamiento fenomenológico distinto. En esta perspectiva
cabe destacar los trabajos de Marton, Säljö, Svensson, Entwistle,
Ramsden, Watkins, Biggs, etc.
Los rasgos que definen un enfoque y otro parecen descansar en las
intenciones mostradas por los estudiantes. Así, el enfoque profundo
depende de la intención que el sujeto tiene de alcanzar una comprensión
personal de los materiales que estudia. El enfoque superficial, en
cambio, deriva de una orientación extrínseca y una concepción simplista
del aprendizaje como es la memorización.
De los estudios realizados desde esta perspectiva cualitativa, dos
parecen ser los factores que influyen decisivamente en los enfoques del
aprendizaje.
. El modo de abordar el aprendizaje depende de la
percepción que el sujeto tenga de lo que se le exige o de lo que
considere decisivo en términos de la evaluación. Los métodos de
enseñanza, los procedimientos de evaluación, etc. parecen ser factores
decisivos en la configuración de los enfoques. Entwistle y Ramsden
(1983), Marton y Cols. (1984), Thomas y Bain (1984), Entwistle y Tait
(1990), etc.
La evaluación del aprendizaje es una de las variables que más parece
influir en la forma en que los alumnos aprenden (Hernández Pina, 1993b,
1996). Así, si por ejemplo las preguntas son tipo ensayo, solución de
problemas, trabajos de investigación, etc., promoverán un aprendizaje
profundo, mientras que el uso de pruebas objetivas inducirá a un enfoque
superficial.
LAS PREFERENCIAS INSTRUCCIONALES. Entwistle y Tait (1990)
describieron la relación que existe entre las preferencias que los
estudiantes manifiestan por los tipos de enseñanza, la orientación en el
estudio y la preferencia por diferentes ambientes de aprendizaje.
Un
enfoque es, esencialmente, una posición o punto
de vista para analizar una situación u objeto de estudio, con la
intención de comprenderlo, interpretarlo y resolver la problemática
derivada de él.
Podría enlistar una serie de definiciones, pero me parece más
provechosa una ejemplificación muy elemental para entender con mayor
claridad este concepto.
Imaginémonos dentro de un helicóptero, a una altura de 100 metros y
volando sobre una grande escuela, cuyo perímetro, desde nos encontramos,
se aprecia así:
En tierra, situados justamente frente a cada uno de los costados de
la también imaginaria escuela, se encuentran cuatro personas a quienes
se les pedirá que describan el edificio.
El observador número 1, situado frente al costado
norte de la construcción dirá que se trata de un enorme muro liso, que
se construyó en línea recta, con determinada cantidad de puertas y
ventanas. Por su parte, el observador número 2, en el punto oeste,
expresará que no se trata de un frente recto, sino que tiene una
saliente cargada hacia la izquierda, con otra cantidad distinta de
puertas y ventanas. El observador número 3, hacia el sur, afirmará que
el frente es anguloso, con otra, también distinta, cantidad de puertas y
ventanas; mientras que el último observador, el número 4 colocado al
este del edificio, expresará una descripción substancialmente diferente.
Ante la pregunta de por qué el mismo edificio escolar fue descrito de
manera distinta por cada uno de los observadores, la respuesta aparece
muy evidente: porque su ubicación ante la construcción no era la misma, o
bien, que todos tenían razón, pero cada uno desde su particular
posición, etc.
Conviene advertir que en el ejemplo he sugerí cuatro costados. En el
caso de un objeto de estudio, sus “frentes” pueden ser más, o también
menos.
Un ejemplo concreto: supongamos que estamos investigando las causas
del pandillerismo en algún suburbio de la ciudad de México. Entonces,
resulta procedente aproximarnos al problema desde varias posiciones o
planos: económico, social, psicológico, jurídico, etc., definiendo
conceptos tales como pandillerismo, sociedad, grupo social, marginación,
etc., ya que la interpretación del problema sufrirá variaciones si
conceptualizamos al pandillerismo, por ejemplo, como una expresión
contracultural derivada de la situación económica, o de la pérdida de
valores en una determinada sociedad o, tal vez, asumiendo que el
pandillerismo es una conducta disfuncional.
Cambiemos el ejemplo anterior. Coloquemos ahora, en lugar del
pandillerismo, a la práctica docente. Como puede deducirse, este nuevo
objeto de estudio también puede ser visto desde diferentes posiciones o
enfoques.
No obstante que pueden ser muchas más, en este pequeña aportación
únicamente se manejarán solo algunas de las posibles líneas de análisis
aplicables a la práctica docente, adoptada de antemano como nuestro
leitmotiv.
Los enfoques teóricos a los que más frecuentemente
tiene que enfrentarse el docente ante un objeto de estudio propio de su
campo de acción, corresponden, a mi juicio, a las disciplinas
epistemológica, psicológica, sociológica y pedagógica. Afirmo lo
anterior porque la gran mayoría de los problemas a investigar en la
práctica docente, tienen en el
conocimiento, el
aprendizaje, la
enseñanza, la
sociedad y la
educación a sus más recurrentes categorías de análisis.hora bien. Existe una gran cantidad de teorías dentro de un campo de
conocimiento determinado. Con el fin de ejemplificar el tema, presento
al lector algunas de ellas correspondientes a la psicología, la
sociología, la pedagogía y la epistemología, con base en la apreciación
personal que ya he expuesto anteriormente. El siguiente cuadro ofrece un
panorama muy general de lo anterior y del cual el lector podría, en un
primer momento determinar el enfoque, eligiendo la(s) disciplina(s) y,
en un segundo momento la(s) teoría(s) que a su juicio pueden sustentar
su trabajo.os Enfoques teóricos hacen referencia al concepto de paradigma de Kuhn.
Un enfoque teórico sería un 'paradigma' de las ciencias sociales que
pretende explicar el mundo social desde una perspectiva concreta, es
decir dando por hecho una serie de axiomas a partir de los cuales se
elaborarán diversas teorías e investigaciones para seguir "produciendo
conocimiento científico".