miércoles, 16 de marzo de 2016

ENFOQUES DEL APRENDIZAJE




Las investigaciones sobre enfoques de aprendizaje han logrado establecer entre los estudiosos un corpus terminológico y conceptual que ha dado lugar a una nueva área de investigación denominada modelo SAL (Student Approaches to Learning). Esta línea de investigación mezcla el estudio del contexto educativo, la percepción de los estudiantes y la metodología de la psicología cognitiva. Marton y Säljö fueron los primeros en acuñar los términos enfoque profundo y superficial del aprendizaje. El término superficial lo utilizaron para referirse a aquellos estudiantes que tenían una concepción reproductora del aprendizaje y el término profundo lo utilizaron para referirse a los estudiantes que mostraban un mayor interés por el significado de lo que aprendían y cuyo objetivo era comprender. La psicología cognitiva ha contribuido al desarrollo de la investigación sobre enfoques al entender que el estudiante no es un ser pasivo que almacena información sino que es un agente activo del aprendizaje; que construye nuevos conocimientos a partir de lo que conoce, etc.
Las corrientes en el estudio del aprendizaje se han agrupado en torno a dos orientaciones:
  1. La orientación cuantitativa:
    1. perspectiva conductiva
    1. perspectiva cognitivista
  2. La orientación cualitativa:
      1. estilos de aprendizaje
      2. enfoques de aprendizaje
Dentro de la orientación cualitativa se diferencian dos líneas de investigación: los estilos y los enfoques de aprendizaje. Los segundos se sitúan dentro del paradigma del procesamiento de la información, aunque con un planteamiento fenomenológico distinto. En esta perspectiva cabe destacar los trabajos de Marton, Säljö, Svensson, Entwistle, Ramsden, Watkins, Biggs, etc.
Los rasgos que definen un enfoque y otro parecen descansar en las intenciones mostradas por los estudiantes. Así, el enfoque profundo depende de la intención que el sujeto tiene de alcanzar una comprensión personal de los materiales que estudia. El enfoque superficial, en cambio, deriva de una orientación extrínseca y una concepción simplista del aprendizaje como es la memorización.
De los estudios realizados desde esta perspectiva cualitativa, dos parecen ser los factores que influyen decisivamente en los enfoques del aprendizaje.
. El modo de abordar el aprendizaje depende de la percepción que el sujeto tenga de lo que se le exige o de lo que considere decisivo en términos de la evaluación. Los métodos de enseñanza, los procedimientos de evaluación, etc. parecen ser factores  decisivos en la configuración de los enfoques. Entwistle y Ramsden (1983), Marton y Cols. (1984), Thomas y Bain (1984), Entwistle y Tait (1990), etc.
La evaluación del aprendizaje es una de las variables que más parece influir en la forma en que los alumnos aprenden (Hernández Pina, 1993b, 1996). Así, si por ejemplo las preguntas son tipo ensayo, solución de problemas, trabajos de investigación, etc., promoverán  un aprendizaje profundo, mientras que el uso de pruebas objetivas inducirá a un enfoque superficial.
LAS PREFERENCIAS INSTRUCCIONALES. Entwistle y Tait (1990) describieron la relación que existe entre las preferencias que los estudiantes manifiestan por los tipos de enseñanza, la orientación en el estudio y la preferencia por diferentes ambientes de aprendizaje.
Un enfoque es, esencialmente, una posición o punto de vista para analizar una situación u objeto de estudio, con la intención de comprenderlo, interpretarlo y resolver la problemática derivada de él.
Podría enlistar una serie de definiciones, pero me parece más provechosa una ejemplificación muy elemental para entender con mayor claridad este concepto.
Imaginémonos dentro de un helicóptero, a una altura de 100 metros y volando sobre una grande escuela, cuyo perímetro, desde nos encontramos, se aprecia así:
En tierra, situados justamente frente a cada uno de los costados de la también imaginaria escuela, se encuentran cuatro personas a quienes se les pedirá que describan el edificio.
El observador número 1, situado frente al costado norte de la construcción dirá que se trata de un enorme muro liso, que se construyó en línea recta, con determinada cantidad de puertas y ventanas. Por su parte, el observador número 2, en el punto oeste, expresará que no se trata de un frente recto, sino que tiene una saliente cargada hacia la izquierda, con otra cantidad distinta de puertas y ventanas. El observador número 3, hacia el sur, afirmará que el frente es anguloso, con otra, también distinta, cantidad de puertas y ventanas; mientras que el último observador, el número 4 colocado al este del edificio, expresará una descripción substancialmente diferente.
Ante la pregunta de por qué el mismo edificio escolar fue descrito de manera distinta por cada uno de los observadores, la respuesta aparece muy evidente: porque su ubicación ante la construcción no era la misma, o bien, que todos tenían razón, pero cada uno desde su particular posición, etc.
Conviene advertir que en el ejemplo he sugerí cuatro costados. En el caso de un objeto de estudio, sus “frentes” pueden ser más, o también menos.
Un ejemplo concreto: supongamos que estamos investigando las causas del pandillerismo en algún suburbio de la ciudad de México. Entonces, resulta procedente aproximarnos al problema desde varias posiciones o planos: económico, social, psicológico, jurídico, etc., definiendo conceptos tales como pandillerismo, sociedad, grupo social, marginación, etc., ya que la interpretación del problema sufrirá variaciones si conceptualizamos al pandillerismo, por ejemplo, como una expresión contracultural derivada de la situación económica, o de la pérdida de valores en una determinada sociedad o, tal vez, asumiendo que el pandillerismo es una conducta disfuncional.
Cambiemos el ejemplo anterior. Coloquemos ahora, en lugar del pandillerismo, a la práctica docente. Como puede deducirse, este nuevo objeto de estudio también puede ser visto desde diferentes posiciones o enfoques.
No obstante que pueden ser muchas más, en este pequeña aportación únicamente se manejarán solo algunas de las posibles líneas de análisis aplicables a la práctica docente, adoptada de antemano como nuestro leitmotiv.
Los enfoques teóricos a los que más frecuentemente tiene que enfrentarse el docente ante un objeto de estudio propio de su campo de acción, corresponden, a mi juicio, a las disciplinas epistemológica, psicológica, sociológica y pedagógica. Afirmo lo anterior porque la gran mayoría de los problemas a investigar en la práctica docente, tienen en el conocimiento, el aprendizaje, la enseñanza, la sociedad y la educación a sus más recurrentes categorías de análisis.hora bien. Existe una gran cantidad de teorías dentro de un campo de conocimiento determinado. Con el fin de ejemplificar el tema, presento al lector algunas de ellas correspondientes a la psicología, la sociología, la pedagogía y la epistemología, con base en la apreciación personal que ya he expuesto anteriormente. El siguiente cuadro ofrece un panorama muy general de lo anterior y del cual el lector podría, en un primer momento determinar el enfoque, eligiendo la(s) disciplina(s) y, en un segundo momento la(s) teoría(s) que a su juicio pueden sustentar su trabajo.os Enfoques teóricos hacen referencia al concepto de paradigma de Kuhn. Un enfoque teórico sería un 'paradigma' de las ciencias sociales que pretende explicar el mundo social desde una perspectiva concreta, es decir dando por hecho una serie de axiomas a partir de los cuales se elaborarán diversas teorías e investigaciones para seguir "produciendo conocimiento científico".

 Resultado de imagen para enfoque teorico

4 comentarios: